Cómo usar el gua sha facial: masaje paso a paso
El gua sha es una piedra lisa y plana que se desliza sobre la piel con un aceite o un sérum. Es un gesto de la tradición china que se ha colado en las rutinas de cuidado facial de medio mundo, y con razón: en cinco minutos el rostro se ve más despierto, descansado y luminoso. Te contamos cómo hacerlo bien.
En resumen
- Siempre sobre piel limpia y con aceite o sérum, nunca en seco.
- Movimientos hacia arriba y hacia fuera, con la piedra casi plana.
- 5 minutos, 3 o 4 veces por semana, mejor por la noche.
Qué necesitas
- Un gua sha facial. El nuestro es de cuarzo rosa o de obsidiana negra, con bordes pensados para cada zona del rostro.
- Un aceite o un sérum para que la piedra se deslice sin tirar de la piel. Para piel mixta o grasa, el Balance Serum o el aceite de jojoba. Para piel seca o madura, el Regenerating Serum o el aceite de rosa mosqueta.
El masaje, paso a paso
Haz cada movimiento entre 3 y 5 veces y repite en el otro lado de la cara. La presión debe ser suave: tienes que notar la piedra, nunca dolor.
- Prepara la piel. Con el rostro limpio, extiende 3 o 4 gotas de aceite o sérum por la cara y el cuello.
- Cuello. Desliza la piedra de abajo arriba, desde la base del cuello hasta la línea de la mandíbula.
- Mandíbula. Con el borde en forma de V, recorre la línea de la mandíbula desde la barbilla hasta debajo de la oreja.
- Mejillas. Con el lado largo, desliza desde la nariz hacia la oreja, siguiendo el pómulo.
- Contorno de ojos. Con la parte más redondeada y muy poca presión, del lagrimal hacia la sien.
- Entrecejo y frente. Del entrecejo hacia arriba, y después del centro de la frente hacia las sienes.
- Termina. Lleva la piedra desde las sienes hacia abajo, por delante de la oreja y por el lateral del cuello.
Cuándo y cada cuánto
Lo ideal son unos 5 minutos, 3 o 4 veces por semana. Por la noche es el momento perfecto: dentro de tu rutina facial, después del sérum y antes de la crema, y como pausa para desconectar del día. Por la mañana también funciona si quieres un rostro con aspecto más despierto.
Un truco: guarda la piedra en la nevera. El frío aporta una sensación de frescor muy agradable a primera hora.
Errores que conviene evitar
- Usarlo en seco. Sin aceite o sérum la piedra tira de la piel.
- Apretar demasiado. Más presión no significa mejores resultados.
- Ponerlo de pie. Mantén la piedra casi plana, a unos 15 grados de la piel.
- Ir de arriba abajo en la cara. Los movimientos van hacia arriba y hacia fuera, salvo el paso final del cuello.
Cómo limpiarlo
Después de cada uso, lávalo con agua tibia y un poco de jabón suave, sécalo con una toalla y guárdalo en su funda. Al ser una piedra natural, evita los golpes y el agua muy caliente.
Preguntas frecuentes
¿Cuarzo rosa u obsidiana?
Los dos funcionan igual. El cuarzo rosa es el clásico y se mantiene fresco más tiempo; la obsidiana negra es más intensa y elegante. Elige el que más te guste.
¿Puedo usarlo con aceites esenciales?
Sí, pero siempre diluidos: como mucho 1 gota de aceite esencial por cada cucharadita de aceite vegetal, y nunca cerca de los ojos.
¿Hay alguien que no deba usarlo?
Evítalo sobre granitos inflamados, heridas, quemaduras solares o piel irritada. Si tienes rosácea o la piel muy sensible, consulta antes con tu dermatólogo.
Descubre nuestro gua sha facial de cuarzo rosa u obsidiana negra y combínalo con el Balance Serum o el Regenerating Serum para tu ritual de noche.