¿Cómo utilizar el Aceite Esencial de Lavanda?
Diluir el aceite esencial de lavanda en aceite vegetal o en crema antes de aplicar en la piel. Evitar el contacto con los ojos.
Rostro: 1 gota.
Cuerpo: 2 o 3 gotas.
Se puede utilizar en difusores ultrasónicos, quemadores, piedras o difusores de otro tipo. Añade unas gotas a tu difusor para crear un ambiente agradable, relajante y equilibrado, perfecto antes de dormir. Utilízalo solo o mézclalo con bergamota, árbol de té, geranio o romero.
Añade un par de gotas de lavanda en las puntas de los cabellos, en el cuello del pijama o en la funda de la almohada. Favorecerán un sueño reparador.
Aceite Esencial de Lavanda
He probado muchos aceites de muchas marcas, pero el aceite de lavanda de Gotes es sin duda el mejor. La calidad del aceite es increíble.
Me ha sorprendido la buena calidad
Me ha sorprendido la buena calidad, me gustaria disponer de vuestros AE en botes de 30ml y 100ml. Tambien saber si son grados cosmetico o terapeutico, si se pueden ingerir. Enhorabuena, me encanta el producto
Alta calidad que merece la pena con descuentos
Conocí Gotes en un skincare&wine que hicieron en Barcelona. Me encantaron los productos que usamos y la misión y valores que sostienen. Desde entonces, aprovecho las ofertas y promociones como Black Friday para conseguir sus productos. Nunca decepcionan, y para mí, son de una alta calidad. Mi piel se nota suave e hidratada. Adoré incorporar a mi rutina de noche el olor de lavanda para relajarme antes de dormir.
Me parece genial!
Los productos son excelentes y el…
Los productos son excelentes y el servicio tambien
Gran calidad
Los aceites esenciales son maravillosos... ¡me encantan!
Buen producto y servicio de entrega muy rápido!
Ya conocía el perfume y huele muy bien, compre 3 unidades y me llegaron la misma semana que los compré! Gestión muy ágil!
Más información sobre este producto...
Los aceites esenciales son compuestos aromáticos volátiles extraídos de plantas a través de métodos como la destilación al vapor o la extracción por presión en frío. Son la esencia concentrada de las plantas, capturando su aroma y propiedades beneficiosas.
Con solo unas gotas, los aceites esenciales pueden formar parte de tu rutina de cuidado de la piel y crear el ambiente que buscas en casa. Se usan de dos maneras: diluidos sobre la piel (en masaje, en tu crema o en el baño) y en difusión, para perfumar el ambiente.
Cada aceite esencial tiene un aroma y unas propiedades que dependen de la planta de la que procede y de cómo se extrae. Por eso es importante elegir aceites 100% puros, de calidad y bien conservados.
Usados correctamente, los aceites esenciales son un aliado natural para tu rutina de cuidado personal y para tu bienestar diario.
La aplicación sobre la piel, en masaje o añadida a tu crema, es la forma más habitual de usar los aceites esenciales en cosmética. La regla básica es diluirlos siempre en un aceite vegetal (jojoba, almendras dulces, argán…) antes de aplicarlos: como referencia, 2-3 gotas por cada cucharada de aceite vegetal para el cuerpo, y menos para el rostro. Haz una prueba en una zona pequeña antes del primer uso y evita los ojos y las mucosas. Algunos aceites, como los cítricos, son fotosensibilizantes: no te expongas al sol después de aplicarlos.
Difundir aceites esenciales es una forma sencilla de perfumar tu casa y crear el ambiente que buscas: más relajado para la noche, más fresco y estimulante para trabajar o estudiar. Basta con unas gotas en un difusor de agua (humidificador) o en un nebulizador, que difunde el aceite sin agua y deja un aroma más intenso. Ventila la habitación de vez en cuando, no difundas de forma continua durante horas y ten especial cuidado con bebés, embarazadas y mascotas.
No. Nuestros aceites esenciales son de uso externo: están pensados para aplicarlos diluidos sobre la piel o para difundirlos en el ambiente. No los ingieras, no los apliques puros y mantenlos fuera del alcance de los niños. Si estás embarazada, en periodo de lactancia o tienes alguna duda sobre tu salud, consulta antes con un profesional.